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martes, 15 de mayo de 2012

Entrevista con Melchor Camón, consejero insular de Turismo y vicepresidente ejecutivo del Patronato de Turismo de Gran Canaria.



En el último número de nuestra Revista ML Espacio Abierto hablamos con Melchor Camón, consejero insular de Turismo y vicepresidente ejecutivo del Patronato de Turismo de Gran Canaria, sobre la marca Gran Canaria, el turismo de crucero y la adaptación del comercio a la demanda actual. En la anterior legislatura, Camón estuvo al frente de Promotur, por lo que conoce bien el sector. No obstante, su andadura política comenzó de concejal en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Por ello tiene experiencia en las tres administraciones: local, insular y autonómica
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-¿Por qué decide el Cabildo de Gran Canaria ir por libre en materia turística, desgajado de la marca Canarias?
MC: Es un tema de estrategia comercial. Hay dos factores. Primero: nuestro papel es vender Gran Canaria, tenemos que posicionar su nombre en el mercado internacional. Si estás a la Península y pides un pasaje para Gran Canaria, o no saben dónde está la isla o la confunden con Canarias o con Tenerife o Lanzarote. Al coincidir el nombre de la isla con la región se pierde un poco la marca. Desde los años 80 Gran Canaria optó por el turismo alemán y nórdico, Tenerife siguió apostando por el peninsular. Entonces nosotros dejamos de vendernos en la Península y ellos siguieron. Nuestro objetivo es posicionar la marca Gran Canaria en la Península o Inglaterra. En Alemania no porque el alemán, como el nórdico, es más de Gran Canaria. El 46% de los alemanes que vienen al Archipiélago lo hacen a Gran Canaria. Y no vienen más porque no hay más camas. También para Suecia y Noruega el mercado más importante es Gran Canaria, con una diferencia del doble del que va a otras islas.
-¿Cuál es el segundo factor de la estrategia comercial?
MC: Hay un segundo factor. Antiguamente Gran Canaria tenía su stand en Fitur y Tenerife tenía el suyo. En la época de Pilar Parejo como viceconsejera de Turismo, se hizo una oferta a los cabildos para ir todos bajo el mismo paraguas dentro de un stand más grande de las Islas Canarias con el fin de hacer una promoción más potente. Gran Canaria y Tenerife dijeron que sí, pero preservando el suelo de su stand para no perderlo. También reservando ese espacio en las ferias turísticas de Londres y Berlín, aunque luego cediendo el suelo al stand de Canarias para que éste fuera más grande a cambio de que nosotros tuviéramos un mostrador más grande que las demás islas, un despacho para que nuestros representantes tuvieran las reuniones con los turoperadores y tener un almacén más grande para nuestro material.
-¿Cree que todo eso ha perjudicado a Gran Canaria?
MC: En la época de la consejera Rita Martín, cuando cambia la esterlicia por la margarita, no se consulta con nadie. Entonces se hace un solo stand, se atiende a todas las islas por igual y por eso Tenerife y Gran Canaria protestan por el incumplimiento del acuerdo. Pedimos la devolución del dinero y la consejera lo hizo. Cuando llegamos a la feria de Londres nos encontramos que todas las islas tenían un despacho igual que el nuestro, a pesar de que nosotros pagábamos 50.000 euros de suelo que pedimos al Gobierno de Canarias. La única foto de Gran Canaria, que no era de las mejores, estaba en el pasillo, en un lugar poco visible. Hicieron las cosas sin consultarnos. Nuestro stand estaba detrás del de Tenerife. Era una tomadura de pelo y dijimos basta.
-A partir de ahí ustedes apuestan por hacer una promoción exterior de la isla al margen del Gobierno canario.
MC: Sí. La feria de Londres es muy importante, pero mucho más lo es para nosotros la de Berlín porque los alemanes son los turistas más numerosos en Gran Canaria. Para llegar bien a Alemania, empezamos a preparar Fitur. Desde octubre mandamos cartas al Gobierno de Canarias para poder ver los planos del stand y las fotos, porque queríamos saber cómo sería nuestro mostrador. No hubo respuesta hasta mitad de diciembre, por lo que no hubo tiempo para rectificar porque se acercaban las fechas de la feria de Madrid. Como nos han estado tomando el pelo y ninguneando, decidimos ir por libre. Nuestra decisión está perfectamente justificada porque entre nuestros objetivos está potenciar la marca Gran Canaria. A lo que se redujo nuestra presencia en Fitur fue a repartir folletos. Estábamos como las demás islas. No podemos tener el mismo espacio que La Palma porque si ellos mueven 30.000 turistas aquí movemos tres millones. No podemos ser igual porque no somos iguales. Por eso dimos un puñetazo en la mesa y dijimos: tomaduras de pelo, las justas.
-Pero la isla sigue recibiendo ayudas del Gobierno canario.
MC: Ahora nos dan 200.000 euros para patrocinio y otros tantos para promoción, pero al 50% con todo lo que hagamos con ellos. Es decir, que si cogemos 100.000 euros para hacer una campaña en Alemania, no va a ser una campaña de Gran Canaria sino una de la isla con Canarias y ellos nos dirán si la autorizan y si hay o no interés turístico. Ya somos adultos y tenemos nuestras competencias porque la promoción está transferida. Está bien que exista el vehículo marco, que es Promotur, como elemento aglutinador, pero otra cosa es que nos tengan como niños chicos.
-En Tenerife no se quejan.
MC: Hombre, yo creo que ellos están encantados porque ahora mismo está toda el agua en el mismo molino. Se les llena la boca de que todo es equitativo, pero luego llegamos a los sitios y las varas de medir no son las mismas. En esto hemos sido unánimes. Lo que han conseguido es que por primera vez en Gran Canaria haya una sola voz en la que han estado la cámara de comercio, la federación de empresarios, la prensa y los políticos. Es de las pocas veces que ha habido unanimidad en la isla. Que yo recuerde, ahora con el turismo y en su día con la universidad de Las Palmas, donde toda la sociedad de Gran Canaria ha dicho: hasta aquí hemos llegado y ya está bien. Nos hemos reunido con empresarios hosteleros y decidimos echarnos al monte porque era la única alternativa. El vídeo famoso fue la guinda que colmó el vaso.
-¿Cómo valora la moratoria turística que aprobó el Gobierno?
MC: La moratoria ha sido un desastre para Gran Canaria, ha sido un freno porque otros jugaron con ventaja: antes tenían menos camas que Gran Canaria y ahora tienen más. A lo mejor luego en el pecado llevan la penitencia, pero modernizaron mucho su planta hotelera. Gran Canaria no creció al ritmo que lo hicieron las demás islas. Hay una serie de establecimientos que siguen teniendo demanda, pero no se han renovado. Luego están las trabas burocráticas de leyes y presiones: no exigen lo mismo en un sitio que en otro, no son tan inflexibles en todas las partes. Y eso lo tenemos comprobado. Luego ocurre que hay proyectos parados desde hace 30 años porque no mueven los papeles ni dan soluciones. Los mismos empresarios denuncian esta situación y tienen que irse a invertir a otros lugares que les dan más facilidades. Siempre la perjudicada es Gran Canaria.
-¿Por qué en los folletos turísticos de Tenerife salen las playas de Gran Canaria?
MC: Porque se hace desde países alejados. Yo he visto el museo Guggenheim de Bilbao en un folleto de Santander. Seguramente no fue nadie de Santander el que lo puso allí. Los que hacen los folletos de marketing de las agencias de viaje son unos señores que están en un sitio determinado, en Holanda, en Madrid, en Barcelona o en donde sea, que están haciendo folletos de todo el mundo. Las agencias tienen los folletos de Canarias, pero también los de Tailandia o de México. Y el que está haciendo la composición de la página no ha estado en ninguno de esos sitios y es muy fácil que metan una foto por otra. Lo que sí es verdad es que en los folletos de Canarias tienen que poner las playas porque son nuestro mejor atractivo, y casualmente siempre aparecen las de Gran Canaria, porque son las mejores del Archipiélago, incluso en la publicidad de otras islas. Y lo indignante es que muchas veces no especifican que esas playas son de Gran Canaria. Parece que quieren vender otras islas metiendo un gol e incluyendo las playas de Gran Canaria. A veces es estrategia y otras es por despiste.
-De todas formas, ¿la marca Gran Canaria es compatible con la de Canarias?
MC: Sí, sí, y con la de Lanzarote y Fuerteventura. Está muy bien que pongamos la marca Islas Canarias y que nos cobijemos en su paraguas, pero no hay que olvidar que el turista compra el pasaje para un aeropuerto y el aeropuerto Islas Canarias no existe. O compras un pasaje para Lanzarote o para Fuerteventura o para Gran Canaria. Es verdad que luego cada isla tiene su especialidad. El lema ‘Gran Canaria, continente en miniatura’ es nuestra mejor tarjeta de presentación.
-Veo que confía mucho en la marca Gran Canaria.
MC: Tenemos el destino más completo de todo el Archipiélago. Primero porque tenemos todos los recursos empezando por buenas playas; luego también tenemos buena red de comunicación y seguridad, con buenos servicios sanitarios. Nuestra oferta es muy completa.
-¿Sería viable un turoperador con capital canario?
MC: Bueno, hoy en día está todo mezclado. En algún grupo alemán hay capital canario. Riu tiene acciones cruzadas con Tui. Yo creo que hoy en día es difícil tener un turoperador con capital enteramente de un solo país porque estos grupos han ido haciendo grandes holdings. Los turoperadores no dejaban de ser unos intermediarios entre hoteles, líneas aéreas y agencias de viaje. Hoy en día ya tienen incluso sus propios hoteles y agencias de viaje propias.
-El turismo de crucero también es importante para la isla. ¿Se potencia adecuadamente?
MC: Nosotros tenemos a una persona dedicada solo a los cruceros, que es un turismo que está aumentando espectacularmente. Antes los cruceros eran de temporada, pero cada vez funcionan más todo el año. En el último año ha aumentado el 30% y se calcula que en 2015 lleguemos al millón de cruceristas. Actualmente estamos por encima del medio millón en Gran Canaria. El crucero hay que repercutirlo en la isla porque el crucerista es una persona que hace excursiones y que compra. Se mide el grado de satisfacción de un crucerista en función de las cosas que ha comprado. Un crucerista feliz es el que llega al barco lleno de paquetes. Es casi un comprador compulsivo porque está muy pocas horas en un destino y tiene poco tiempo para ver cosas y comprar. Es necesario que en la isla haya unas rutas establecidas y continuadas para que el crucerista ya sepa lo que se va a encontrar. Tenemos que hacer que la ciudad sea muy atractiva y que cuando venga el crucerista vea todo estupendo y bien puesto. Si la compañía de cruceros ve esto ya le ofrece al turista el mercado que quiere. La Casa de Colón es el museo más visitado por los cruceristas: tiene 200.000 visitantes al año.
-¿Cómo pueden aprovecharse las zonas comerciales de la ciudad del flujo de cruceros?
MC: Es necesario que las tiendas abran los domingos si se quiere que el Puerto viva de los cruceros. Muchas veces llegan y se encuentran con todo cerrado y se van a otra zona de la isla. Hay que reconvertir la zona comercial del Puerto porque el negocio se ha quedado enfocado hacia el turista de los años 80. Todavía sigue habiendo tiendas de transistores y electrónica que ya no son competitivas. A un americano que viene en un crucero no le vas a vender una cámara de fotos, salvo que se le haya roto en el barco. Resulta que al turista que viene lo que quiere es la papa arrugada y el ron, que se dejaron de ofrecer porque se pensaba que era cutre para un turismo moderno. Las galletas ingleses o los bombones alemanes están en todos sitios. La gente quiere cosas típicas de aquí. Lo que vende es lo típico, lo original, lo propio de aquí. Hay que volver a reorientar el negocio turístico hacia el Pueblo Canario y la Casa Fataga porque es lo que nos diferencia. Tenemos que aprender mucho de Madeira, donde venden su producto genuino y distinto. No hay que tener complejos. El gasto medio del crucerista en Madeira es de 75 euros y aquí estamos en 50 ó 60. Hay que darle la vuelta con ofertas que ellos quieren comprar, no lo que nosotros queramos vender.
-¿El Patronato de Turismo trabaja para orientar e informar a los cruceristas cuando llegan a la ciudad?
MC: Estamos trabajando con el Ayuntamiento la señalética para que puedan llegar bien a la playa o a los sitios de interés porque es verdad que a veces la ciudad iba por un lado y el Puerto por otro. Estamos trabajando en un folleto para enseñarles lo que se puede hacer en un día en Las Palmas capital en un día. Antes solo teníamos una azafata para todos los cruceros, ahora tenemos uno por barco. Con el ayuntamiento estamos intentando recuperar la Casa del Turismo del parque Santa Catalina para poder dar información turística a la gente que llega en cruceros.
-¿Cómo está la coordinación entre ayuntamiento y cabildo?
MC: El Cabildo está bien coordinado no solo con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria sino con los otros dos municipios turísticos de la isla: San Bartolomé de Tirajana y Mogán. La coordinación es completa y constante. Queremos que los turistas que llegan a la capital por barco vayan al sur y los que llegar al sur por avión vengan a la capital. Hemos sacado un mapa nuevo de Gran Canaria que viene con mucha más información de la que había antes, con todos los lugares emblemáticos de la isla.
-¿Desde el Cabildo qué se puede hacer por mejorar la zona de Mesa y López como atractivo turístico?
MC: Nosotros estamos colaborando con las zonas comerciales. Tenemos un proyecto de calidad de Turespaña, que es parecido al de la Q de calidad que tienen las grandes empresas, pero para los pequeños y medianos establecimientos. Se llama ‘Sistema integral de calidad turística en destino’ (Sit) y este proyecto tiene varias partes. Tras el asesoramiento a empresarios (cómo tienen que hacer un escaparate o atender al público), se les concede la distinción tras una inspección. Nos adherimos hace un par de años y tenemos 150 establecimientos en el programa. Más que de poner una placa, se trata de mejorar la oferta.
-¿Existe buena oferta comercial en la capital?
MC: Aquí tenemos una buena oferta comercial. Es verdad que nos falta todavía subir dos escalones: adaptar los horarios al mercado turístico y modernizar algunos establecimientos porque hay que reorientarlos a la demanda. Tenemos que dar lo que pide el cliente.
-¿Es partidario de liberalizar los horarios comerciales?
MC: Todo cambia en este mundo. Soy partidario de la liberalización horaria porque los que trabajamos mañana y tarde no podemos acudir en horarios restrictivos. Eso nos pasa hasta con los bancos. La mujer también trabaja. Ya la figura del ama de casa de hoy no es como la de antes. En muchas casas tienen que hacer la compra cuando pueden, no cuando quieren. Si llega un barco con 3.000 turistas un domingo, si quieres vender tienes que abrir porque si no se van a otro sitio. Hay que hacer un sacrificio.
-Pero hay pequeños comercios que no tienen personal suficiente.
MC: También es verdad que a veces no se puede asumir todo. Solo si tienes un producto exclusivo y fantástico puedes permitirte ciertos lujos, pero si no hay que sacrificarse y abrir cuando llega la clientela. Un buen comercio bien especializado puede exigir a sus clientes una serie de costumbres. Hay turistas, como los rusos, que pagan lo que sea por un producto o un servicio. El comerciante debe aprovecharse de eso si quiere hacer negocio.

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