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miércoles, 17 de abril de 2013

IMPORTANCIA DE ILUMINACIÓN DECORATIVA

La iluminacion decorativa, ¿gasto o inversión?
Generar empleo, incentivar la actividad comercial y del sector hotelero, la restauración, el turismo y la hostelería y, como consecuencia, aumentar el consumo y los ingresos de la ciudad son los objetivos básicos de la iluminación decorativa. Asimismo, la iluminación fomenta la interrelación de los ciudadanos puesto que invita a disfrutar de la ciudad en sí misma y de fiestas y ferias con siglos de historia, llegando a ser una de las iniciativas más reconocidas, halagadas y aceptadas por los ciudadanos y los turistas, y una de las principales atracciones de la ciudad. Ni que decir tiene que a nadie le gustaría hacer las compras navideñas en un entorno triste, oscuro y sobrio que no esté engalanado con las típicas luces decorativas ni amenizado por nuestros típicos villancicos. 


Pongamos como ejemplo el impacto en algunas de las ciudades que más apuestan por la iluminación. En Madrid, por ejemplo, según demuestran los datos recogidos por el Barómetro Municipal de Consumo, en 2010 la iluminación navideña presentó un 92,96% de impacto, fue la iniciativa más conocida por la población en esas fiestas. Durante los treinta días que duran estas fiestas, el número de visitantes fue aumentando en el mes de diciembre hasta alcanzar cifras récord, con más de 615.000 viajeros y casi 1.2 millones de pernoctaciones. Ciudades andaluzas como Málaga, capital de la Costa del Sol, o Jerez de la Frontera reciben cada año en su feria más de un millón de visitantes incluso celebrándose, como es el caso de Málaga, en pleno mes de agosto.

 
Las luces decorativas no son pues un gasto, sino una inversión: estimula la demanda; concede un respiro a los comerciantes que, acuciados por la actual crisis económica y la escasez de ventas, ven en la iluminación navideña especialmente un atractivo para los consumidores; y motiva un incremento en las reservas de hoteles y restaurantes y en el uso de medios de transporte urbano, especialmente del taxi para disfrutar de la ruta de la luz, gracias al cada día más activo turismo navideño. En definitiva, la ciudad se mueve.

   

La iluminacion decorativa respecta el medio ambiente

La constante reducción del impacto medioambiental de la iluminación y del consumo energético son, asimismo, premisas básicas dentro de la estrategia de iluminación urbana, y por tanto, de la iluminación decorativa de una ciudad.
En iluminación decorativa estos objetivos se consiguen mediante el desarrollo de diseños mucho más eficientes y mediante el perfeccionamiento y completa implantación de la tecnología LED como sistema de iluminación único. De esta manera, no solo se ahorra en el consumo eléctrico, sino que se produce un gran ahorro ambiental en términos de emisiones de CO2 a la atmósfera y se contribuye, por tanto, a la lucha contra el cambio climático. Volviendo al ejemplo de Madrid, en las pasadas Navidades, la emisión de CO2 a la atmósfera se redujo en más de 130 toneladas, pasando de las 230 toneladas emitidas en 2009 a solo 98 en 2010.
Un símil muy pragmático en cuanto al consumo actual de nuestros productos es:

La iluminación decorativa genera felicidad

Hay ciudades que han optado por adelantar el encendido de la iluminación navideña con el objetivo de favorecer el comercio local y fomentar el consumo o, como dicen algunos profesionales, para que la gente sea más feliz. Son múltiples los efectos que la colorida iluminación puede surtir en los ciudadanos.
María Jesús Echániz, miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Extremadura explica de la siguiente manera la influencia de la iluminación navideña en la población: “Se sabe que el marketing sensorial, vivencial o experiencial, basado en la estimulación de los sentidos, incita a la compra y, con ello, a un mundo de sentimientos y emociones que generan experiencias gratificantes y la vez compartidas. Los profesionales dedicados a esta tendencia comparten que la estimulación sensorial, visual, de luces, colores, sonidos, aromas y formas acrecientan las ganas de comprar”.
Las sensaciones desempeñan pues un papel fundamental en el proceso de compra de los consumidores y aumentan las ventas del comercio. Las luces navideñas activan las emociones, evocan recuerdos felices de nuestra infancia que alientan a una entristecida población. Recuerdos que debemos seguir cultivando para no privar a nuestros hijos de toda la ilusión, magia y sentimientos que genera la Navidad sobre todo si echamos la vista atrás y recordamos nuestra niñez en esas fechas.

La iluminación decorativa mejora la salud de los ciudadanos

Iluminación y salud están relacionadas. Está demostrado que una carencia crónica de iluminación puede ser causa de depresión.
En otoño e invierno se observa un incremento de la depresión y de las crisis de ansiedad por la escasez de luz natural, es el Trastorno Afectivo Estacional (TAE).
La gran influencia de la iluminación en su amplio espectro en los neurotransmisores cerebrales modifica la tensión, el humor y el comportamiento, altera la salud humana y afecta al rendimiento laboral.
En otoño e invierno, el ser humano tiende a los colores oscuros a disfrutar poco de los rayos del sol bien porque apenas hay, o porque preferimos quedarnos en casa o en otro entorno cerrado. Todo ello invita a la depresión y, de nuevo, a rehuir salir al exterior.
Frente a estas circunstancias, la iluminación decorativa propone todo lo contrario: las calles se engalanan, se invita a salir a la calle, se aumenta la calidad, cantidad y color de la luz que iluminan nuestras ciudades.
Además de la cantidad de iluminación, también nos afecta el color de la luz. Los colores alegres e intensos nos motivan de manera positiva, levantando el ánimo y, por tanto, mejorando nuestro estado de salud general.

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